Itálica

Univers, extracto de Manuel Typographique, de Fournier le Jeune, 1766, tal y como aparece en De Plomb, d’Encre et de Lumière, Essai sur la typographie & la communication écrite, C. Peignot y G. Bonnin, Imprimerie Nationale, 1982.
(o Cursiva)
DESCRIPCIÓN
Para el mismo peso en una familia tipográfica puede haber dos estilos diferentes de construcción: romano e itálico. El estilo itálico (o cursivo) tiene formas inclinadas, que pueden estar influenciadas por la escritura a mano tanto en estructura (letras conectadas) como en la forma (terminaciones más suaves). En general, las itálicas son ligeramente más estrechas que las letras romanas a las que acompañan.
Para que los estilos itálicos estén visualmente relacionados con sus romanas han que tener elementos y rasgos comunes (peso y altura similares…). Pero también tienen que ser lo suficientemente diferentes para que el lector pueda identificarlos fácilmente. Conseguir un buen equilibrio entre diferenciación y similitud depende de la experiencia de quien los diseña, creando una «buena pareja».
HISTORIA
El uso del estilo romano e itálico tal y como lo conocemos hoy, nació con los primeros impresores del siglo XV, que los empleaban para transmitir diferentes tonos (énfasis, comentarios, etc.). Con el movimiento Humanista que se produjo en Europa durante el Renacimiento, se popularizó la recuperación de estilos caligráficos manuales como la minúscula carolingia (todo minúsculas) y las capitales romanas talladas en monumentos (Capitalis Monumentalis).
Las romanas (verticales, interrumpidas) y las itálicas (inclinadas, conectadas) se usaban de forma conjunta. Las diferencias entre ellas se fueron haciendo cada vez más palpables, tanto que derivaron en dos estilos independientes usados para diferentes propósitos, con los que hoy en día estamos familiarizados.
USO EN TIPOGRAFÍA
Las itálicas se usan en textos como compañeras funcionales de las letras romanas de una familia tipográfica. Se emplean cuando se quiere enfatizar una parte de una frase o una palabra: por ejemplo en títulos, palabras de otra lengua o simplemente para destacarlas.
Hay que tener en cuenta que no todos los sistemas de escritura usan o incluso tienen estilos itálicos, tal y como sucede en el alfabeto latino. En su lugar, otros alfabetos tienen otras maneras de crear el mismo efecto de énfasis (mediante el uso de otro peso o una puntuación específica).
Notes
LIBRO DE REFERENCIA
Italic, What gives Typography its emphasis, Hendrik Weber, niggli Verlag, 2021.